Carta abierta al cardenal arzobispo de Barcelona

Excelentísimo arzobispo de Barcelona, don Lluís Martínez Sistach,

Hemos recibido con consternación la prohibición a la parroquia de Sant Medir por parte del arzobispado de Barcelona de acoger la conferencia programada del profesor Juan José Tamayo “El mensaje de Ellacuría con motivo del 25º aniversario de su asesinato”.

Ignacio Ellacuría y sus compañeros mártires de El Salvador son un signo vivo de una teología hecha martirio en cuanto solidaria con los sufrimientos del pueblo.

La represión de teólogos progresistas, en particular de teólogos y de teólogas de la liberación, sello distintivo de los pontificados de Juan Pablo II y Benedicto XVI, no sólo no encuentra apoyo en el papa Francisco –quien recibió a Gustavo Gutiérrez en Roma, por ejemplo–, sino que se inscribe en las tendencias que pretenden contrarrestar el proceso de apertura en curso en la Iglesia católica. El gran teólogo Juan José Tamayo, que, de manera brillante y audaz, viene luchando por un ecumenismo interreligioso y elaborando una teología intercultural, poscolonial y feminista de la liberación, es la víctima más reciente.

La obra de Juan José Tamayo, director de la cátedra Ignacio Ellacuría de Teología y Ciencias de las Religiones -de la Universidad Carlos III de Madrid- y especialista en el pensamiento de Ellacuría, como lo demuestran sus publicaciones sobre él, la última de las cuales –Ignacio Ellacuría. Utopía y teoría crítica (Tirant lo Blanch, València, 2014, editada junto con el profesor de la UCA Luis Alvarenga)- es un ejemplo vivo de trabajo incesante y siempre esperanzador por una Iglesia más cercana a los pobres, tal y como sueña el papa Francisco y tantos mártires la han hecho realidad.

En este tiempo de apertura a debates pluralistas, exhortamos a vuestra excelencia a no renunciar al diálogo con todos aquellos que luchan y dan su vida por una Iglesia abierta a los signos de los tiempos, por una Iglesia que da el protagonismo y la voz a aquellos junto a quienes Jesús escogió vivir y por quienes optó: los débiles de este mundo.

Queremos hacer público nuestro apoyo incondicional y expresar nuestra solidaridad con el profesor Juan José Tamayo.

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