Por Redacción de alandar

El Grupo de Voluntarios del Gallinero, de Asociación Coordinadora de Barrios, ha denunciado la actuación de las administraciones públicas en el poblado de El Gallinero, en el que en la mañana del pasado 6 de julio han derribado nueve chabolas y dos cocinas.

Microsoft Word - Nota julio 2016.docx

La pasada semana responsables de distintas áreas del Ayuntamiento visitaron el poblado para determinar qué chabolas estaban desocupadas para proceder a su demolición el día 30 de Junio. Los derribos finalmente ha tenido lugar en un momento claramente inidóneo, ya que han vuelto de campamento 60 niños y toda la población infantil está en el asentamiento por la finalización del curso escolar, situación que no se daba el pasado día 30.

[quote_right]Los derribos finalmente ha tenido lugar en un momento claramente inidóneo.[/quote_right]

Esta actuación viene a consolidar la falta de alternativas para los vecinos planteadas por el Ayuntamiento, que en un año de gobierno se ha limitado a anunciar un plan de choque que incluía actuaciones urgentes para dignificar la vida en el poblado que nunca ha llegado, y una intervención a medio plazo de la que las personas que allí viven tampoco saben nada hasta la fecha.

Hasta el momento únicamente se ha realizado una limpieza del poblado, pero no se ha afrontado una cuestión tan importante y urgente como el acceso al agua y el saneamiento: no hay nuevas fuentes, no hay grifos, ni letrinas, lo que imposibilita terminar con las ratas y los insectos.

Derribos en Gallinero julio 2016

Tampoco se ha mejorado la limpieza diaria de El Gallinero, ni colocado contenedores de basura suficientes; no se ha garantizado que el servicio de ruta escolar se adecue a los horarios de los centros escolares; no se han arreglado las calles y caminos, que han terminado por estar intransitables con las lluvias, generando una situación insoportable e intolerable, especialmente para los niños que acuden al colegio a diario en medio del barro; ni se ha acometido la mejora de la instalación eléctrica, enormemente peligrosa para los menores, ni se han concedido ayudas sociales de emergencia para familias en situación de extrema vulnerabilidad. Incumpliéndose así los compromisos formulados por los actuales responsables de la administración municipal, tanto antes como después de acceder al gobierno.

Esta situación de vulneración de derechos ha sido constatada y recogida en los últimos años por varios organismos independientes, entre ellos el Defensor del Pueblo, la ONG Save the Children y la Universidad de Comillas, y recientemente por varios relatores especiales de Naciones Unidas, que han instado a las autoridades competentes a informar sobre la situación de estos vecinos en relación, entre otros, con su derecho al agua y el saneamiento, la salud, la alimentación y la vivienda

Ante esta “nueva política” en materia de participación ciudadana y Derechos Humanos, en la que los últimos siguen quedando para lo último, a Coordinadora de Barrios no puede sino exigir al Ayuntamiento de Madrid una actuación rápida y eficaz en la defensa de los Derechos de una comunidad de vecinos  pertenecientes a una minoría étnica, excluida, marginalizada y compuesta, fundamentalmente, por mujeres y niños.