Los niños y niñas de Papa

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pag13_bestiario_web-3.jpgEn esta ocasión nos centramos en un sector de la sociedad y de la Iglesia muy prometedor: los cachorros. Son esos chiquillos bien que lo mismo están leyendo un misal que actualizando su cuenta de Twitter, de Facebook o su cuenta en suiza. Concilian perfectamente los tesoros terrenales con los celestiales y pueden pasar por el ojo de una aguja si se lo piden a papá o al papa. Estudian en colegios bien, universidades bien y después hacen un máster en OSEA (la importante escuela de negocios).

Nombre científico: Pijus ecclesiam

Descripción: son los típicos pijillos católicos afiliados al Pepe y al Kiko desde la primera comunión. El estilo de vestimenta también lo conservan de esta misma época. En su infancia se preocupaban por las cuatro esquinitas de su cama, de mayores por las de su VISA.

Costumbres: Son de golpe de pecho y conducción temeraria. La especie conocida como buitre Carromero emigra a Cuba cuando se le retira el carnet de conducir (gastos pagados por Nuevas Degeneraciones). Allí se les considera unos pájaros de cuidado (de cuidado que no te atropellen).

Gustan de oír misa completa y en latín. Si han ido en coche (cochazo que papá ha comprado sin saber de dónde ha sacado el dinero) dicen aquello de “quién me tiene a mí que decir bajo qué especies comulgar o cuántos cálices beberme… ¡hip!”, a golpe de flequillo.

Hábitat: alternan la parroquia con el club de hípica de papá. La cárcel no la pisan ni aunque se pasen con el caballo, comprado con el dinero de los ERE. En caso de pisarla por error, son debidamente amnistiados y contratados por Telefónica.

Por supuesto, revolotean por las JMJ y las manifestaciones en contra de los maricones, “A favor de la familia”. En general no se pierden ningún evento donde se combinen alcohol y catolicismo arcaico (sí, es raro no verlos más en algunos conventos, hay que seguir investigando).

Vida en sociedad: son animales sociales pero antisocialistas. Al haberse criado en cautividad mental sólo son capaces de relacionarse con individuos muy parecidos a ellos mismos y desprecian todo lo diferente.

Evolución: el paso natural de los niños de Papa es de monaguillo o cachorro a concejal in pectore. Algunos encuentran su vocación eclesial y llegan a ser curita sana y, si se portan bien, hasta obispo cañí. La otra posibilidad es que se conviertan en supernumerarios (los que tienen super números en la cuenta corriente) y críen cuervitos. En su madurez suelen recibir un ático en Marbella por parte de sus fieles, de ahí que se les considere bastante fan-áticos.
Lema: “A Dios rogando y con el brazo trincando”. Pero también suelen decir mucho lo de “A Dios lo que es de Dios y a mí lo que es del César, lo que es de la Elena, lo que es del Javi, lo que es de la Nuria, etc.”

Entrevista a un cachorro

Entrevistamos en esta ocasión al pequeño Ángel María Borja Mari de Dios Peláez, cuarto hijo por la ultra derecha del matrimonio tan bien avenido de Ángel Borja de Dios y Pitita Peláez. Este chico, de 23 años y el triple de miles de euros anuales en su nómina es un gran devoto de la santa mafia, la milicia inmaculada y las Nuevas Degeneraciones. Además pertenece a la Fundición FEOS, que no se debe confundir con la Fundición Saqueas para el Progreso (para el progreso de algunos bolsillos). Este brillante currículum le ha garantizado, alcaldesa mediante, un puesto de gaitero técnico eventual (o soplagaitas) en la coral de la Almudena (la amiga de la alcaldesa, no la catedral).

P: ¿Ángel María Borja Mari? Vaya nombre largo te has puesto. Le costaría al cura decirlo en tu bautizo, ¿no?

R: O sea, la verdad es que no me acuerdo de mi “bauti” [por bautizo]. Y si te pregunta el juez, mis padres tampoco se acuerdan de quién pagó las facturas de los payasos ni las de los animadores infantiles. Pero sí, se hizo un poco de lío. En cualquier caso me podéis llamar “angelito mío”.

P: Bien, angelito mío. Ya que estamos hablando de sacramentos, ¿cuál es tu favorito?

R: O sea, la “unci” [por unción] de los enfermos, que siempre está muy bien que a uno le unten. Pero la “peni” [por penitencia] también tiene su gracia (sobre todo cuando el que la recibe es otro).

P: ¿Y la “comuni” [por comunión]?

R: O sea no, en este caso se dice comunión, que eso de “comuni” suena fatal. Pero sí, yo comulgo con todo lo que me dicen desde arriba. Por eso este sacramento me recuerda a la “ordena“ [por ordenación] y al “ordeno” [por matrimonio]. Por cierto, mi Florecilla y yo llevamos ya 18 años de preparación para el “prematrimonio” y quizá el año que viene ya podamos pasear cogidos de la mano.
P: ¡Qué tierno! ¿Entonces habrá boda?

R: O sea, sí. Nos casaremos en la Parroquia de las Santas Santas, con toda la plaga mayor de mi partido y algunos empresarios de éxito (ya sabe de qué tipo de éxito). Eso sí, nos casaremos en separación de bienes es decir, que separaremos los nuestros de los de la chusma contribuyente. Y en la celebración muchos curas duros y caraduras. Y un banquete que ni el del Reino de los Cielos. También oraremos ante el brazo corrupto de Santa Quita y nos encomendaremos a San Vicente de la Chequera.

P: ¿Y lo que sobre?

R: Para el Bar Cenas, para que reparta el pastel.

P: ¿Habéis pensado algo para la luna de miel?

R: O sea, sí. Algún sitio de peregrinación. Quizá Santiago, que de camino hay una gasolinera guay para repartir billetes. Aunque si vamos al Vaticano en coche, podemos pasar por Andorra y dejar mochilas llenas de billetes que nos da papá. Y luego a volver y a tener muchos pijos.

P: La familia es muy importante.

R: Sí, en Génova se dice mucho eso de: “Toda mi vida he luchado por proteger a mi Familia” o eso de “Le haré una oferta que no podrá rechazar”.

P: Estarás muy en contra del aborto.

R: Sí, incluso para hijos gais o de izquierdas.

P: Y hablando de pecado, ¿qué opinas de las indulgencias plenarias?

R: Están bien, como las amnistías fiscales y los indultos, cuando benefician a nuestros amigos.

P: Hablando de beneficiar a amiguetes, ¿qué te parece la privatización de la sanidad?

R: Está fenomenal. Todos estamos llamados a la santidad y por eso hay que cuidarla y no dejarla en manos públicas. Si se gestionase bien habría más santos.

P: Perdona, Angelito Mío, me refería a la santidad, con “t” de tridentino.

R: Ah, sí, también está fenomenal. Si se gestionase como queremos, habría más mártires.

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