Cristianismo del siglo XXI

portada.jpgPocos mensajes tienen, tras dos milenios de haber sido concebidos, mayor conexión con el tiempo presente que el del Evangelio. Aunque, no nos engañemos, la actualidad y la frescura de las palabras de Jesús de Nazaret no se corresponden con la imagen que proyecta la Iglesia católica al resto de la sociedad. Parafraseando un conocido pasaje de las Escrituras, ‘las obsesiones de la jerarquía eclesial no son de este mundo’. Y esa misma actitud de quienes se autoproclaman portavoces autorizados del mensaje evangélico aleja a la Iglesia de la calle, convirtiendo a esta institución en un ente anacrónico con escasa capacidad de convencer.

Afortunadamente, un número significativo de las y los seguidores del Maestro sí tiene los pies sobre la tierra. En este otoño que está a punto de iniciarse se dan cita tres encuentros, cuya asistencia recomienda Alandar, en los que se va a reflexionar desde perspectivas diversas sobre la crisis del sistema, el gran asunto de nuestros días. Por orden cronológico, el primero en iniciarse es el Congreso de Teología de la Asociación Juan XXIII, que abordará en Madrid, del 3 al 6 de septiembre, un debate sobre el ‘Cristianismo ante la crisis’. En Sevilla, entre el 10 y el 12 de octubre, el movimiento altermundista se reúne por primera vez, bajo la denominación Foro de Espiritualidades y Éticas, en un encuentro de colectivos del Estado español. Entre los atractivos de esta convocatoria destaca el privilegio de escuchar a dos voces tan llamativas como las de Vandana Shiva, Premio Nobel Alternativo y dirigente india, y la de François Houtart, sociólogo y teólogo belga.

En las mismas fechas, los días 10 y 11 de octubre, tendrá lugar en Bilbao otro acontecimiento muy esperado: la II Asamblea de las Redes Cristianas, una plataforma que agrupa a 147 colectivos de cristianos de base de todo el país. El lema del encuentro, ‘Alternativas solidarias ante la crisis”, plantea la misma preocupación que recorre no sólo a los movimientos de Iglesia sino al resto de la sociedad. No somos diferentes al resto. Formamos parte de una sociedad que se siente abrumada por el fracaso de un sistema que ha tocado fondo y que basa su razón de existir en que unos tengan demasiado y otros no dispongan ni de lo básico para subsistir.

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