El país de las mujeres

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pag22_batiburrillo_el-pais-de-las-mujeres_web.jpg¿Qué pasaría si en un país imaginario ganara las elecciones el PIE (Partido de la Izquierda Erótica)? ¿Cuáles serían las reacciones si a los funcionarios de los ministerios, todos hombres, les mandaran a casa durante seis meses, con el sueldo íntegro, para llevar a cabo las labores del hogar y el cuidado de sus hijos? ¿Qué diría la población de un gobierno que tuviera como prioridad la igualdad entre hombres y mujeres, combatir el machismo y la violencia de género, crear guarderías en los centros de trabajo y en los barrios de la ciudad? ¿Cuál sería el impacto si en lugar de medir el nivel de vida de la nación por el PIB, se realizara por medio del “felicismo” de la gente?

¿Cómo responderían los poderes fácticos si todos los policías y el ejército fueran mujeres y se pensara en vender todos los armamentos, ligeros y pesados? ¿Qué pensarían y cómo actuarían los hombres si los escaños del Parlamento estuvieran ocupados sólo por mujeres? ¿Cuál sería la reacción de las élites económicas si el gobierno tomara medidas para el pleno empleo, en primer lugar de las mujeres? ¿De qué forma responderían los más moralistas de la educación si se impartieran en las escuelas las relaciones igualitarias entre los sexos, si hubiera una asignatura obligatoria sobre las labores en el hogar y la educación obligatoria comenzara a los doce años?

¿Cómo se implicaría la población si se la premiase por embellecer sus casas, sus calles, sus barrios, si el cuidado de todo y de todos fuera una consigna del gobierno y una ley no escrita, para favorecer la convivencia y construir así una nueva sociedad? Si deseas dar respuesta a estos interrogantes, no dejes de leer el libro El país de las mujeres, de Gioconda Belli, VI premio de novela La otra orilla. Su lectura te atrapa desde el primer momento y no te abandona el asombro hasta la última página.

El desarrollo de la trama se produce en un país centroamericano imaginario, como una posibilidad irreal para las sociedades en las que vivimos y con unas medidas drásticas e inimaginables ante la crisis existente y la ideología dominante. Pero al final de su lectura se te queda en el paladar, en el corazón, en la mente, un regusto especial, un buen sabor de boca, una pregunta que te ronda como una mosca persistente: ¿por qué no podría realizarse algo semejante en nuestro país, en otros muchos países?

Gioconda Belli nos sigue conduciendo en sus obras por caminos insospechados. Comenzó por la poesía, tan rebosante de humanidad, de belleza, de erotismo, es decir, de vida. Y continúa adentrándose en la novela, alimentando el deseo de convertir la esperanza utópica en posibilidad desde el compromiso, la solidaridad y el deber de convertirnos en ciudadanos activos por un nuevo mundo.

Gracias, Gioconda, por este soplo de aire fresco, tan necesario en nuestra sociedad del desencanto. Y quiero que sepas que, si se creara el PIE en mi país, contaría con mi voto y mi total apoyo. Para ir dando pasos diferentes, pero firmes, uno detrás de otro.

arumami@hotmail.com

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