portada3-3.jpgResumen cronológico del paro amazónico

Todo comienza en Diciembre del 2007, cuando el Presidente Alan García pide al Congreso facultades para legislar temas referentes a la implementación del Tratado de Libre Comercio con Estados Unidos, facultades que son concedidas por un plazo de 6 meses. En junio del 2008, el Gobierno presenta una serie de D.L., siendo los más controvertidos los diez que afectaban a la amazonía, especialmente los D.L. 1015 (conocido como “Ley de la Selva”), el 1073, el 1090 (Ley forestal y de fauna silvestre) y el 1064 (sobre propiedad de la tierra).

El levantamiento indígena se inicia en setiembre del 2008, con paros especialmente fuertes en las regiones amazónicas de San Martín, Amazonas y Cusco. En agosto de ese mismo año el Congreso deroga los DL. 1015 y 1073, que eran los más controversiales, pues permitían comprar, con el acuerdo de muy pocas personas, toda la propiedad de la comunidad. El presidente del Congreso indica que para diciembre se presentará un informe de los restantes DL., pero el informe se va aplazando una y otra vez durante varios meses, hasta que en abril, ante la inoperancia del Congreso, las organizaciones nativas afiliadas a AIDESEP retoman las medidas de protesta.

En abril del 2009 aún no se había presentado el informe prometido, y ante la radicalización de las protestas, el gobierno declara el estado de emergencia en varias provincias amazónicas. Las posturas se radicalizan, pero todos esperan al debate en el Congreso, programado para el 4 de junio. Dicho debate es suspendido (y ya van cinco aplazamientos), y este mismo día la Defensoría del Pueblo presenta una demanda de inconstitucionalidad ante el Tribunal Constitucional sobre el D.L. 1064, por vulnerar los derechos constitucionales de propiedad de la tierra y de consulta previa de los pueblos indígenas.

Al día siguiente, 5 de junio, la Policía Nacional decide intervenir para levantar el paro que cortaba la carretera Yurimaguas-Tarapoto, con el desenlace ya conocido por todos. La masacre producida y las fuertes presiones nacionales e internacionales hacen que el gobierno plantee la derogatoria de los Decretos en debate, la cual es definitivamente aprobada por el Congreso el 18 de junio.

¿Qué contienen los Decretos Legislativos?

DL. 994: Promueve la inversión privada en proyectos de irrigación, a fin de ampliar la frontera agrícola, contemplando la transferencia de propiedad de las tierras.

DL. 1081: Crea el Sistema Nacional de recursos Hídricos.

DL. 1015: Ley que promueve la inversión privada en el desarrollo de las actividades económicas en las tierras de comunidades campesinas y nativas, incentivando la parcelación de tierras comunales. Vulnera los mismos derechos. Este ha sido uno de los más polémicos.

D.L. 1064: Régimen jurídico para el aprovechamiento de las tierras de uso agrario. Presenta una interpretación restrictiva del derecho de propiedad, facilita el cambio de uso de las tierras, promueve contratos de cesión de uso, limita el acceso al bosque, ofrece restricciones para el acceso a la propiedad comunal y establece servidumbres legales.

DL. 1079: Establece medidas que garanticen el patrimonio de las áreas naturales protegidas, siendo éstas administradas únicamente por el Ministerio del medio Ambiente.

DL. 1090: Aprueba la ley forestal y de fauna silvestre. Ha sido el más polémico de todos, por la inseguridad que significaba para los pueblos la propiedad y conservación de sus bosques. Este decreto contemplaba que cualquier bosque que no era utilizado podía ser concesionado para explotación forestal. La mayor parte del terriotrio propiedad de comunidades nativas es bosque y sólo se usa para caza o actividades tradicionales, garantizando así su preservación y su uso estrictamente cultural. Este decreto lo amenaza totalmente y de ahí que fuera el mayor detonante de las protestas.

He mencionado los DL más importantes. Todos ellos vulneran los derechos a la consulta, a la tierra y al territorio, a la identidad, al uso de los RRNN, a la libre determinación (autodeterminación) al desarrollo.

Futuro de la lucha indígena

Una vez derogados los DL, se ha creado una Mesa de Diálogo con diversas organizaciones indígenas, tanto nacionales como regionales, con presencia de otras instituciones involucradas, una de ellas la Iglesia Católica. El futuro es siempre muy incierto, y más ahora que se han dado cambios en el gabinete ministerial.

Las primeras consecuencias prácticas del paro amazónico han sido tres, de gran relevancia:

1. La constitución de un grupo nacional de coordinación para el desarrollo de los pueblos amazónicos.

2. La derogación de los Decretos solicitada por los nativos.

3. Conformación de Mesas de Diálogo formadas para solucionar el conflicto amazónico.

Y desde luego, se han manifestado algunos cambios radicales que en el futuro deben tomarse en cuenta. Los tiempos han cambiado, no estamos en los tiempos del caucho. Durante los últimos cien años miles de indígenas amazónicos han cursado estudios, la mayoría de ellos en los puestos misionales. Al día de hoy existen en las comunidades nativas de la selva un sinnúmero de antropólogos, profesores de todos los niveles, abogados, etc. que están permitiendo a sus pueblos tomar conciencia de sus valores culturales, de sus derechos y de las pretensiones de la sociedad occidental que les rodea. Ante el despojo de sus riquezas y derechos que intenta llevar a cabo el neoliberalismo imperante, los pueblos nativos se han organizado para defender aquello que les pertenece.

El Gobierno peruano no ha sabido o no ha querido aceptar que los indígenas de la amazonía peruana conocen sus riquezas y saben lo que quieren. Por primera vez en su historia los pueblos amazónicos del Perú en su conjunto han optado por la movilización social para defender sus derechos. El Gobierno ha intentado marear la perdiz, dilatar el proceso, declarar en emergencia la selva amazónica, pero con ello sólo ha logrado generar un estado de violencia.

Por otra parte, el Estado necesariamente debe cambiar su actitud. Ahora nunca deberán olvidar que por mandato de la Constitución y las leyes, a los pueblos de la Amazonía se les ha reconocido formalmente sus derechos preexistentes al nacimiento de la República, al punto que internacionalmente se obliga a los Estados a respetar esos derechos y consultarles antes de proponer cualquier iniciativa que los comprometa. En tal sentido, se hace gala de una soberbia innecesaria cuando se pretende mostrar a los indígenas como intransigentes porque reclaman la derogatoria de las normas emitidas sin su previa consulta, ya que las nomas no sólo son inconstitucionales porque su contenido atenta contra sus derechos y sus vidas, sino también por el inicial hecho de haberlas emitido sin consulta alguna.

Por primera vez en la historia del Perú, los pueblos amazónicos en su conjunto han optado por la movilización social para defender sus derechos. Hoy la paz ha vuelto a la Amazonía, las brechas culturales en la sociedad peruana se han ensanchado aún más y la pluriculturalidad sigue siendo un diálogo de sordos. Los responsables políticos se lavan las manos y los más débiles (policías y nativos) sufren las consecuencias. El futuro es muy incierto, la Amazonía sigue siendo una fuente de apetitosas riquezas, pero hoy más que nunca, los pueblos amazónicos se han vuelto visibles para la sociedad peruana.

En conclusión, el futuro comienza con un cambio de actitud. Eso es lo más urgente e inmediato, el resto no depende de predicciones, sino de diálogo y respeto.

*Rafael Alonso es el Director Centro Cultural “José Pío Aza”, Lima.