Organizaciones cristianas de base piden al papa Francisco que medie para solucionar la falta de suministro eléctrico en la Cañada Real

Diversas organizaciones cristianas de base, entre las que figuran la Revuelta de Mujeres en la Iglesia, las Comunidades Cristianas Populares (CCP) o la Red Interlavapiés, han dirigido hoy 8 de enero una carta pública al Papa Francisco pidiéndole que medie ante las autoridades españolas para solucionar la falta de suministro eléctrico en los sectores 5 y 6 de la Cañada Real de Madrid, que muchos consideran el mayor asentamiento irregular de Europa.

Esta zona marginalizada de Madrid, en donde viven cerca de 4.500 personas permanece sin suministro eléctrico desde el mes de octubre. Las distintas administraciones públicas (ayuntamientos de Madrid, Coslada y Rivas-Vaciamadrid, Comunidad de Madrid y Delegación del Gobierno en Madrid) y la compañía eléctrica (Naturgy) implicadas no han hecho nada para poner remedio a la situación, alegando que la culpa de los fallos en el suministro está relacionada con la existencia de plantaciones de marihuana en la zona. Han ignorado así llamamientos para solucionar a la crisis realizados por el Defensor del Pueblo y las mismas Naciones Unidas.

Las organizaciones alertan de que la crisis que se vive en la zona desde comienzos del otoño ha empeorado considerablemente con la llegada del invierno y va a empeorar más todavía con el temporal de frío y precipitaciones de los primeros días de enero. Los grupos cristianos de base le piden al Papa «su oración, su consuelo y su mediación con las autoridades españolas para que adopten, con carácter urgente, medidas que aseguren el suministro eléctrico y terminen con el enorme sufrimiento que suponen el frío, la oscuridad, y todos los perjuicios que implica no contar con electricidad cuando esta es la única fuente de energía disponible en pleno invierno».

Desde alandar también apoyamos esta iniciativa como firmantes y, por su interés, reproducimos el texto completo de la carta:

En Madrid a 8 de enero de 2021

Querido Papa Francisco,

Somos un grupo de comunidades cristianas que, junto con varias asociaciones vecinales de la zona, y conocedores de su compromiso firme contra la injusticia y en defensa de los más desfavorecidos, nos dirigimos a usted para pedirle su mediación y su oración por la dificilísima situación que están viviendo cerca de 4.500 personas, de las que 1.812 son niños y niñas, que viven en Cañada Real Galiana de Madrid.

La Cañada Real Galiana es una antigua vía pecuaria donde, desde mediados del siglo XX, se ha ido asentando población de distintos orígenes, conformando un barrio informal de grandes dimensiones. En una parte importante de este barrio (los llamados Sectores 5 y 6) desde el mes de octubre no hay luz. Se ha suspendido el suministro eléctrico sumiendo en la más absoluta oscuridad a sus vecinos. En esta zona del asentamiento ha habido habitualmente problemas con el suministro eléctrico al principio del otoño, con la llegada del frío y el aumento de la demanda de electricidad, pero solían resolverse en horas, en alguna ocasión en uno o dos días. En la actualidad el corte dura ya más de tres meses sin que nadie quiera adoptar una solución.

La falta de electricidad está generando un sufrimiento indecible a los vecinos, la mayoría familias muy vulnerables. Especialmente los niños están viendo seriamente infringidos sus derechos y comprometido su bienestar, y están afrontando graves dificultades en su vida diaria.

Si la situación de estos 1.812 niños era muy complicada desde principios del mes de octubre, momento en que dejó de haber luz, en la actualidad es ya intolerable. El paso del tiempo está agravando los daños que supone la falta de suministro eléctrico, que dura ya tres meses, y la bajada de temperaturas propia del invierno se ha agudizado esta semana: en la Cañada Real se están registrando estos días mínimas de 5 grados bajo cero, y en estas primeras semanas de enero las predicciones se acercan a los 10 bajo cero y anuncian nevadas en la ciudad de Madrid. Además, el período de vacaciones escolares navideñas ha hecho que los niños pasen todo el día en casa o en la calle, expuestos al frío, sin posibilidad de estar en un lugar aislado y caliente durante algunas horas, ni comer comida caliente como en el comedor escolar.

Especialmente grave es la amenaza al derecho a la vida y a la salud: en este tiempo se han producido numerosas intoxicaciones por monóxido de carbono, que han precisado atención en urgencias hospitalarias, ingresos y oxigenoterapia; varios bebés han sido ingresados por hipotermia; hay agravamiento de las afecciones respiratorias, especialmente en niños; dificultades en el seguimiento de tratamientos médicos diversos (ingestión de medicación en la oscuridad, funcionamiento de aparatos de oxigenoterapia, conservación de insulina para personas diabéticas, etc.) y problemas de salud mental que incluyen intentos autolíticos.

A pesar de que son numerosas las instituciones, ONG y entidades que se han dirigido a las administraciones competentes, de forma pública y privada, reconociendo la grave vulneración de derechos que vienen sufriendo los niños afectados por esta situación, y reclamando intervenciones urgentes destinadas a ponerle freno, ninguna acción se adoptado encaminada a poner fin al sufrimiento de estas familias.

Entre quienes han pedido a las autoridades competentes el restablecimiento de la electricidad se encuentran organismos como las Naciones Unidas, el Defensor del Pueblo Español o el Alto Comisionado para la lucha contra la Pobreza infantil. También se han unido a esta petición entidades y ONG que trabajan en el ámbito de la protección a la infancia, la defensa de los derechos humanos y la lucha contra la pobreza, como Caritas Diocesana de Madrid, Save the Children, la Plataforma de Organizaciones de Infancia, Asociación Barró, Fundación Secretariado Gitano, la Red Europea de Lucha contra la Pobreza y la Exclusión Social, y distintas asociaciones y sociedades médicas. Incluso el Comité de los Derechos del Niño ha requerido que se adopten medidas urgentes respecto de una niña: Lina Chabouz, que requiere de oxigenoterapia permanente, y cuya vida depende del suministro de oxigeno y de una maquina de nutrición enteral por las noches. La falta de suministro eléctrico amenaza su salud y compromete su vida.

Todos estos llamamientos no han tenido eco entre los responsables políticos, que no reconocen la emergencia y únicamente han respondido culpabilizando, criminalizando y estigmatizando a la población.

Ningún sufrimiento humano nos puede ser ajeno, y el dolor que viven estas familias, en la periferia de una ciudad como Madrid, que se sitúa entre las capitales del mundo con más riqueza, nos interpela de modo directo y nos anima a pedirle su oración, su consuelo y su mediación con las autoridades españolas para que adopten, con carácter urgente, medidas que aseguren el suministro eléctrico y terminen con el enorme sufrimiento que suponen el frío, la oscuridad, y todos los perjuicios que implica no contar con electricidad cuando esta es la única fuente de energía disponible en pleno invierno.

Un abrazo fraterno.


Vecinas de Cañada Real reclaman luz para sus casas. Foto: Europa Press
Últimas entradas de Redacción de alandar (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *