Desde Coordinadora de Barrios han denunciado la insostenible situación del CETI de Melilla, que se hace aún más flagrante en tiempos de confinamiento a causa de la COVID-19. El anuncio del traslado de 60 personas vulnerables desde el CETI de Melilla hasta Centros de Acogida de la península es claramente insuficiente, mantiene el hacinamiento del Centro en sus mismos niveles y vulnera el derecho a una vida digna de sus residentes.

El Gobierno de España sigue desoyendo todas las demandas del Defensor del Pueblo, el ACNUR y las organizaciones de Derechos Humanos que le reclaman el traslado urgente y sistemático de las personas acogidas, con criterios de vulnerabilidad y acceso a Derechos.

Interior del CETI de Melilla. Foto: Coordinadora de Barrios
Interior del CETI de Melilla. Foto: Coordinadora de Barrios

Recordamos que en el CETI -con una población actual de 1753 personas para 780 plazas- gran parte de sus residentes viven en tiendas de campaña, no hay agua caliente, los aseos y duchas son insuficientes, no hay servicio de lavandería, es necesario hacer esperar de casi dos horas para acceder al comedor y sus residentes denuncian que no está, ni siquiera, garantizado el suministro de jabón de manos de modo suficiente a lo largo de todo el día. La salida de un grupo de 51 personas no aliviará nada, por cuanto hay 57 personas en situación de calle que deberían ingresar el CETI en los próximos días.

La pertinaz negativa del Ministerio del Interior a autorizar el traslado genera un intenso sufrimiento a las personas que residen hacinadas, de las que 197 son niñas y niños y supone un riesgo intolerable para la salud pública en caso de un brote de COVID19.

Resulta un fraude a los Derechos Humanos que se publicite como solución un traslado que, ni soluciona, ni mejora la situación.