Larga vida a la madera

pag17_conlospiesenlatierra_web.jpgLa madera nos rodea todos los días en nuestra vida cotidiana. Los muebles, los objetos de decoración, la leña para hacer fuego o incluso la estructura de algunas de nuestras casas. La materia prima por excelencia que viene de los árboles ha acompañado al ser humano desde la Prehistoria.

Sin embargo, ahora que somos ya casi siete mil millones de personas sobre el planeta, el consumo de madera –como el de otras tantas materias primas– se ha multiplicado, tanto para usos habitacionales como para producción de papel y otros subproductos.

¿Cómo consumir madera de manera sostenible? ¿Cómo sacarle el máximo partido a ese bien que nos acompaña desde hace milenios? La revista Opcions, especializada en consumo consciente, ha publicado en los últimos años dos monográficos en los que trata este asunto.
La madera es renovable, duradera, reutilizable y, si no contiene productos sintéticos, es fácilmente reciclable e incluso “compostable”. “No obstante, por la manera en la que explotamos este recurso natural tan ventajoso, hemos generado varias problemáticas medioambientales y sociales ampliamente reconocidas, complejas y de difícil solución”, señalan desde Opcions.

Usar y tirar

Hace unos cuantos años que el consumismo ha entrado en el sector de los muebles, sobre todo de la mano de Ikea, que ha impuesto un modelo de mobiliario de bajo coste y vida limitada. El consumo de muebles está muy atado al ritmo de construcción de viviendas y la “obsolescencia programada” ha llegado también a este sector, generando una mayor cantidad de residuos.

Atrás quedaron aquellos muebles “para toda la vida” que recordamos de casa de nuestros abuelos y abuelas. Aquellos escritorios y aparadores que parecían durar eternamente. Ahora una mesa Lack y una estantería Billy apañan el salón por poco dinero, aunque haya que tirarlas dentro de un lustro (o menos).

Frente a esto, a la hora de comprar muebles nuevos debemos fijarnos en cuáles pueden ser más duraderos e intentar no comprar muebles “de usar y tirar”. El monográfico de Opcions nos da algunas claves para reconocer los muebles más perdurables, como fijarnos en que las mesas no bailen al darles empujones en los laterales o ver que los armarios tengan firme la pieza del fondo, para que aguante toda la estructura. También hay que mirar que las juntas de cualquier mueble –especialmente de las sillas– encajen y no estén solo encoladas, sobre todo en los respaldos que soportan más fuerza.

La fabricación de muebles constituye uno de los factores que intervienen en la deforestación del planeta –aunque no es el único– y es un problema grave, especialmente en las zonas tropicales. A la hora de comprar muebles de maderas tropicales o similares es importante buscar el sello FSC (Forest Stewardship Council) que identifica madera explotada de forma sostenible, ya sea de bosques o de plantaciones. O, en cualquier caso, preguntar en la tienda sobre el origen de la madera que estamos adquiriendo en nuestros muebles.

Más vidas a la madera

Por otro lado, la tercera R del trinomio “Reciclar, Reducir, Reutilizar” puede ser muy útil de cara a racionalizar nuestro consumo de madera. Desde Opcions aportan también varias alternativas en este sentido. Tenemos muchas posibilidades de amueblar una casa sin gastar recursos nuevos: en los circuitos de segunda mano, inventándonos muebles a partir de objetos en desuso o restaurando muebles viejos. Además podemos renovar el aspecto de una habitación sin necesidad de comprar nada nuevo, cambiando los muebles de sitio o pintándolos.
“Si se han tratado bien, todo tipo de muebles puede durar muchos años”, nos recuerdan desde Opcions. No los tengamos en lugares húmedos, sequémoslos bien si se mojan, usemos tapetes para evitar rozaduras, cortinas para evitar el sol directo… Y cuando el mueble ya no nos haga más servicio pongámoslo en los circuitos de segunda mano. O, si no se puede reutilizar, lo podemos desmontar para crear otras cosas, quemar (si tenemos una chimenea, nos servirá como leña) o llevar a un punto limpio. La madera puede tener muchas vidas.
Para más información: http://opcions.org/es

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