pag23_paredes.jpg¿Por qué la llaman reforma cuando quieren decir precarización? Sufrir en silencio, lo que se dice sufrir en silencio, lo que hacemos la clase trabajadora. Las sucesivas “reformas” laborales cada vez nos lo ponen más difícil y parece que no pasa nada. Como protestaba una pintada, “nos mean encima y dicen que llueve”. Y esto es como el cuento de la rana: como suben la temperatura progresivamente, nos están escaldando y no nos damos cuenta.

Lo peor es que se terminan percibiendo como normales las cosas más aberrantes. Este aviso estaba en la pared de la cocina de un centro donde se celebran reuniones. No quiero ni pensar qué trato le dispensan a la pobre camarera cuando han tenido que imprimir semejante advertencia.