Las cosas no están para bromas, podría decirse. Los informativos, la realidad cotidiana, lo que tenemos cerca y lo que tenemos lejos, el mundo, la Iglesia, España, no dan precisamente ganas de reírse. Sin embargo, en alandar todavía nos quedan fuerzas para defender la alegría, como decía el poema de Mario Benedetti. “Defender la alegría como una bandera, defenderla del rayo y la melancolía”, instalarnos en la esperanza, en una visión realista pero ilusionada ante el futuro.

Apostar por el humor no siempre es fácil, porque es un arte que siempre bordea lo intransitable y habla de cosas que no se explican de la misma forma desde la seriedad políticamente correcta. Pero, en palabras de Luciano Larrivera, “si a un cristiano le falta el sentido del humor es señal, entre otras cosas, de una educación religiosa demasiado centrada en el conformismo”. En un artículo publicado en La Civiltà Cattolica este jesuita hablaba de la virtud del humor como “don del Espíritu Santo” porque “la profunda libertad de espíritu es compatible con un profundo sentido del humor”.

Optamos por el humor y, por eso, recibimos con los brazos abiertos a José Luis Cortés, que regresa a la revista para, con su nueva sección titulada Placer autoherético, compartir reflexiones sobre la fe y las creencias desde otro punto de vista.

Esa es una de las novedades de este número, desde el humor. La otra, desde el amor, es el nacimiento del Club de amigos y amigas de alandar, una iniciativa que llevamos fraguando desde hace meses y que lanzamos con mucha ilusión. Sabemos que leer la revista, para muchas personas, va más allá de un simple hábito. Sabemos que leer alandar es algo que une, que da identidad, que implica una manera de entender la vida y la fe. Por eso, hemos buscado esta manera de estrechar lazos y de que, al mismo tiempo, podáis sentir un vínculo mayor con la revista. Buscamos vuestro apoyo para que nos ayudéis a ser sostenibles y, de esta forma, mantener la independencia. Para, con vuestro amor y con vuestro humor, seguir lanzando cada mes una mirada esperanzada al mundo.