Vivimos en la lógica del bienestar. Y cualquiera dirá que buscar el bienestar es legítimo. El problema es que dos de cada tres personas en el mundo malviven porque el reparto de la riqueza está mal hecho y la brecha entre las personas ricas y las pobres aumenta a gran velocidad. El nuestro es un bienestar basado en el consumo. Y esta lógica es injusta con la gran mayoría de las personas y con el planeta. Genera guerras por recursos, precariedad y explotación laboral, hambre y pobreza, devastación del medio ambiente…, todo para mantener un nivel de producción y consumo que, lejos de provocar bienestar, nos deshumaniza.

Los militantes de la Acción Católica Obrera de Córdoba sentimos la llamada a ser responsables y solidarios en esta sociedad consumista. Nuestra fe en Jesús de Nazaret y nuestra identidad de clase obrera, nos animan a tener un modo de vida más sencillo y austero, más solidario con quienes nos rodean, cambiando la lógica del bienestar por la del servicio. Como Iglesia que somos, nos sentimos implicados en la tarea de construir un mundo más justo, en el que la dignidad que las personas tenemos por ser hijas de Dios prevalezca por encima de cualquier interés económico. Descubrimos los signos del Reino de Dios en muchas personas y organizaciones que viven desde esta lógica del servicio y se plantean estilos de vida alternativos, austeros, que apuestan por el comercio justo, la banca ética, el compromiso en parroquias, asociaciones, sindicatos, partidos políticos…

Todas estas realidades nos llenan de esperanza y nos animan a seguir luchando por fomentar una sociedad menos consumista y más solidaria.