Experiencias de un verano de reflexión y actividad, que ponen la guinda a un año intenso, satisfactorio, pero con retos por superar.

Encarábamos el curso 2018/2019 con mucha ilusión puesta en varios proyectos de afianzamiento y expansión. Hoy sentimos que finaliza cargado de emociones e intensidad, con mucho trabajo realizado, presencia y un alegre colofón en nuestros campamentos y encuentro internacional.

Dentro de esta intensidad, localizamos desesperanza, frustración y debilidad que nos sitúan en un momento complicado, pero con muchas puertas a las que llamar y oportunidades que aprovechar. Todo lo que se siente en crisis debe de reinventarse, intentar vencer los miedos a los cambios y apelar a la creatividad conjunta que como comunidad y asociación tenemos en nuestra mano, lo que nos supone la herramienta más poderosa para construir un mundo mejor.

Comienza pues, un curso que terminará con nuestra Asamblea General en 2020. Ahora, más que nunca, o por lo menos, más que otros años, necesitamos el apoyo de los que son, fueron y serán amantes de nuestro proyecto de Iglesia joven, auténtica y al servicio de los pobres, poniendo nuestros estudios al servicio. Si estás leyendo esto y te sientes identificado, te animo a que nos contactes y nos eches tu mano generosa.

A continuación, os presentamos razones por las que dijimos sí a la tarea que nuestro Padre/Madre nos encomendó de servicio al movimiento hace 2 años, los nombres de personas concretas que nos ayudan a crecer con sus vidas cercanas, comprometidas y atentas. Experiencias que nos sentimos orgullosos de sentirlas vivas, también hoy más que nunca. Bienvenidas a Escuela y Utopía.

Equipo Permanente de la JEC