Hace meses me pidieron que prologase el libro ‘Nietas de la memoria’ que hoy recomiendo en estas páginas. No lo dudé un momento por dos motivos especialmente, el primero de ellos porque quienes me lo pedían son colegas de profesión, periodistas, feministas y algunas de ellas amigas. El segundo porque cuando leí el manuscrito, vi reflejada en la historia de estas abuelas, las de la mía propia.

por Carmen Sarmiento

Como he dejado constancia de ello en el prólogo, las mujeres de ‘Nietas de la memoria’: “Me recuerdan la imagen de mi abuela, una diminuta mujer vestida de negro a la que acerqué desde Madrid a Linares para que intentara recuperar algún dato sobre el nacimiento de mi madre ya que el registro civil de Linares fue quemado durante la guerra. Así que mi madre nunca tuvo la certeza de la edad real que tenía pues mi abuela, que tuvo cinco hijos, cuatro de ellos muertos menos mi madre, no recordaba en realidad la fecha del nacimiento de mi madre”.

Hoy, que ya estamos en la desescalada de este tremendo golpe que hemos vivido y del que todavía no nos hemos repuesto, también quiero, a través de estas líneas, rendir mi pequeño homenaje a todas esas mujeres, también varones, que han perdido la vida víctimas del coronavirus en la más absoluta soledad y sin tener una mano o un rostro amigo que les acompañase en los últimos momentos de su vida. Posiblemente algunas de sus historias se podrían haber recogido en este libro. Posiblemente vivieron historias muy similares a las que se relatan en estas páginas, sufrieron la guerra, la posguerra, el hambre, la discriminación, la violencia y finalmente una muerte en soledad y silencio.

En este libro se recogen diez conmovedores relatos, podrían ser más, escritos por sus nietas. A través de ellos nos dejan ver el drama que supuso la Guerra Civil española, incidiendo en el dramático retrato de aquellas mujeres que fueron las perdedoras de la contienda, las aplastadas por los vencedores, las olvidadas de la historia: nuestras abuelas.

“¡Qué dolorosas y parecidas las historias de nuestras abuelas! Me recorre un escalofrío al leer estos relatos de la España franquista que impedía a las mujeres representarse a sí mismas. El mundo áspero y seco de tantas mujeres que tuvieron que reconocer el cadáver de sus seres queridos junto a las tapias de los cementerios. El mundo del horror y la sinrazón que hizo emigrar a todos los que pudieron a América para encontrar mejores condiciones de vida”.

Son diez relatos estremecedores, diez historias de mujeres que perdieron la guerra y en muchas ocasiones estuvieron a punto de perder la vida.

“Como nos recuerda uno de los relatos ‘las violadas eran violadas para toda la vida’. Como en todas las guerras las mujeres fueron utilizadas como botín de guerra pues la mentalidad de la ciudadanía era que los que habían luchado tenían derecho a desahogarse con una mujer.
Todos sufrieron mucho pero nuestras abuelas fueron las grandes perdedoras. Mientras sus maridos estaban en las cárceles ellas tenían que ir a buscar leña al campo, y de paso, si encontraban algún lagarto o mejor un gato, además del combustible se llevaban a casa proteínas con las que mejorar las pocas que proporcionaban las gachas de avena, alimento típico de la posguerra. Junto al hambre infinita estaba la humillación extrema de aquellas mujeres que fueron rapadas, atiborradas a laxantes y expuestas a la vergüenza pública. Mujeres, la mayoría de ellas, enfermas, vestidas con ropas sucias, realmente zarrapastrosas, despojadas de sí mismas.”

Hoy no podemos olvidarnos de aquellas mujeres que sufrieron la vulneración de sus derechos humanos en un tiempo hecho de escasez y miseria.
Los recuerdos que las autoras nos transmiten de sus abuelas, nos introducen en la memoria del vacío y el silencio de aquellas mujeres a las que les ha sido robada su historia. Las vidas de estas mujeres fuertes, valientes, desconocidas y olvidadas durante 80 años merecen ser rescatadas, al igual que la de nuestras ancianas que han muerto silenciadas y en soledad por este cruel enemigo llamado coronavirus.

Nietas de la Memoria
Editorial Bala perdida – 2020
Varias autoras