Matt Maher en el vídeo oficial de su canción “All People Said Amen”Debemos partir de unas premisas antes de abordar la lectura de este artículo: la cultura musical estadounidense es un poco más grande que la española. La fe forma parte consustancial de la sociedad y esto hace que el propio presidente de los EEUU pida la bendición de Dios para todos aquellos que escuchan su discurso o para todo el pueblo estadounidense. La comunidad católica está presente pero no son la comunidad más numerosa dentro del país americano.

Una vez dicho todo esto voy a aprovechar para liberarme un poco de la envidia que me produce escuchar a varios grupos y poder compartir ese placer con todos vosotros.

Corría el año 2008 cuando el papa Benedicto XVI visitó el hogar de los valientes. Durante su visita a Nueva York se llevó a cabo un acto juvenil, en el que miles de jóvenes se acercaron a conocer al sumo pontífice de aquel momento y rezar junto a él. Un grupo de músicos amenizaron el acto, todos fueron dirigidos por uno de nuestros protagonistas, Matt Maher. Volvió a repetir en la Jornada Mundial de la Juventud de Río de Janeiro. Ante más de cuatro millones de jóvenes se subía al escenario para arrodillarse y facilitar la adoración eucarística con su música y su voz.

En 2015 estamos de enhorabuena, la máquina productiva que genera discos ha permitido que nos juntemos con dos de los mejores discos del momento. No llegarán nunca a España físicamente, por supuesto que ningún productor de espectáculos decidirá organizar un evento donde los jóvenes nos juntemos para escucharles en directo. Pero, afortunadamente, esta sociedad de la información e internet permite que podamos escuchar su música y elevar nuestras oraciones gracias a ella.

El grupo Third Day ha sido reconocido con un premio Grammy.Matt Maher sacó Saints and Sinners. Es el nuevo disco de estudio del canadiense, que nació allí, pero se trasladó pronto con su madre al sur de los Estados Unidos. Puedo confesar que el disco me tiene enamorado. No puedo dejar de escucharlo y cada vez descubro una canción distinta, una frase que me toca el corazón, una melodía que continúa rebotando en mi cabeza horas después. El disco se compone de 18 canciones, dos de ellas grabadas en directo, a modo de Bonus track. Se pueden descubrir influencias y estilos diversos, desde un rock más cercano a Bruce Springsteen a opciones más cercanas al rock alternativo de finales de los 90 pasando por sonidos electrónicos de los 80. Sus letras están cargadas de fe, de imágenes sencillas que nos permiten trascender durante los minutos que dura la canción. “In the land of my Father, oh my soul will sing” (En la tierra de mi Padre, oh mi alma cantará). Si eres de esas personas que piensa que hay más vida musical fuera de las guitarra acústicas y el micrófono necesitas acercarte a este disco. Está hecho para ti. Para ello te recomiendo “Because he lives (Amen)” o “Deliverer”.

Third Day es un grupo de rock sureño. Tanto es así que su cantante, Mac Powell, tiene un proyecto independiente de música country. Probablemente sean el grupo más premiado en música cristiana: los premios Grammy conceden un premio a la música de alabanza. Fueron uno de esos grupos que también participaron en el encuentro de la juventud de la visita de Benedicto XVI a Nueva York. Sus seguidores se cuentan por cientos de miles en las redes sociales. Sus canciones, respaldadas por una gran calidad, suenan en las radiofórmulas pese a su claro contenido cristiano. Largas giras por los Estados Unidos, pero también por Australia, desgraciadamente no Europa. Sus discos se dividen entre los específicos para rezar o cantar en una eucaristía y el resto. El último disco, Lead us back: Songs of Worship, forma parte del primer grupo. Aunque me cuesta imaginar una Iglesia española con la banda completa de rock facilitando la oración en medio de una eucaristía con canciones como éstas.

De nuevo dos canciones para invitar a la escucha, Victorious y Soul on Fire. Ojalá podamos encontrarlos algún día en España.