Carlos F. Barberá

Nací el año antes de la guerra y en esta larga vida he tenido mucha suerte y hecho muchas cosas. He sido párroco, lnaborterapeuta, traductor, director de revistas, autor de libros, presidente de una ONG, dibujante de cómics, pintor a ratos…Todo a pequeña escala: parroquias pequeñas, revistas pequeñas, libros pequeños, cómics pequeños, cuadros pequeños, una ONG pequeña…He oído que de los pequeños es el reino de los cielos.

Como resumen y copiando a Eugenio d´Ors: Mucho me será perdonado porque me he divertido mucho.

Conversiones colectivas

He dejado ya de seguir las novedades literarias, entre otras cosas porque suelen ser volúmenes de 600 páginas que ya de entrada desaniman a un viejo como yo.

¿Fiarse de alguien?

Bernardino M. Hernando, antiguo director de Vida Nueva y colaborador muchos años de Alandar, solía decir: “es mejor no conocer a mucha gente, no porque no merezcan la pena, sino porque, cuando los conoces, son bien diferentes a la imagen que dan”. Jesús no se fiaba de sus conciudadanos ni tampoco —y con razón— de sus discípulos, pero el hecho es que dio la vida por ellos. Creo recordar que nos invitó a hacer lo mismo.