«Hablar del miedo es hablar de cualquier ciudad de Siria»

El hermano marista Georges Sabe envió ayer la 24ª carta desde Alepo (Siria) a la comunidad internacional. Junto a otros religiosos, conforma una de las pocas comunidades cristianas que continúan resistiendo el peso de las bombas. Lo hacen porque decidieron quedarse para ayudar en labores humanitarias. «Los maristas azules», como les rebautizaron a ellos y a todos los voluntarios que trabajan junto a ellos, son ya un icono de la paz en Oriente Medio.

Así concluía su carta. Con unas palabras del Abate Pierre -religioso fundador del movimiento Emaús- en la víspera del Día de los Derechos Humanos, que se celebra hoy en todo el mundo:

«Seguiré creyendo, incluso si todo el mundo pierde la esperanza.

Seguiré amando, incluso si los demás van a destilar el odio.

Seguiré construyendo, incluso si los demás están destruyendo.

Seguiré hablando de paz, incluso en medio de una guerra.

Seguiré iluminando, incluso en medio de la oscuridad.

Seguiré sembrando, incluso si los otros pisotean la cosecha.

Y seguiré gritando, incluso si los otros se callan.

Y yo dibujaré sonrisas en las caras en lágrimas.

Y traeré el alivio, cuando veremos el dolor.

Y ofreceré motivos de alegría donde no hay que tristeza.

Invitaré a caminar el que decidió detenerse…

Y pondré los brazos a los que se sienten cansados.»

(Abate Pierre)

Buena ruta hacia la Navidad.

Con usted, elegimos la vida.

Para los maristas azules

Fr. Georges Sabe

CARTA DE ALEPPO – nº24

Últimas entradas de Isaac Sánchez (ver todo)

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *