Si hay algo que el pacifista mallorquín Joan Carrero no soporta es la injusticia. Sobre todo, en la región de los Grandes Lagos. Este fue uno de los detonantes para convertirse en el tercer objetor de conciencia de España, después de Pepe Beunza y Juan Guzmán. Además, fue propuesto como candidato al Premio Nobel de la Paz en 2000 y es autor de tres libros. El también presidente de la Fundación S’Olivar incide en que “Hasta el más pequeño puede cambiar el curso del futuro”.

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