Cuando estamos a punto de cerrar este nuevo número de Alandar sigue siendo más que probable que se dé un nuevo golpe de Estado en Honduras. Este sería un golpe de Estado electoral, tras el golpe que ya sufriera el pueblo hondureño en 2009 y bajo cuyos efectos todavía sigue. Los responsables son los dirigentes del mismo partido responsabilizado del asesinato de la activista Berta Cáceres, el partido que gobernó ilegítimamente tras echar del país al presidente electo Manuel Zelaya. Esto, muy probablemente, no haya llegado hasta sus pantallas o hasta las portadas de los periódicos.

Tampoco habrá llegado la aprobación del CETA, la multa del TEDH a España por las devoluciones en caliente, el incumplimiento del acuerdo de acogida de personas refugiadas, los 54.000 millones de euros perdidos en el rescate bancario, la mayor sequía de la historia de España o que la fiscalía haya dado por acreditada y cierta la caja B del Partido Popular. Sin embargo todo esto ha pasado en los últimos dos meses.

Vivimos bajo una cultura mediática que hace muy difícil (por no decir casi imposible) mirar más allá del foco que los grandes medios de comunicación quieran poner. Ahora toca Cataluña. Es el gran e indiscutible foco de estos tiempos. Sin que esto deje de ser relevante para nuestra sociedad, ¿cuántas cosas se están callando u ocultando gracias a este gran telón en forma de foco único? Los medios estamos obligados a señalar lo que no funciona, también dentro de nosotros mismos. Va siendo hora de ampliar el foco.