A finales del pasado septiembre la Casa de América abría sus puertas a una jornada para analizar el momento en el que se encuentra nuestro país en la definición e implementación de los Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS), tras dos años ya de haber firmado el compromiso en Naciones Unidas de la Agenda del Desarrollo 2030.  El encuentro fue promovido por la alianza entre Oxfam Intermón, Unicef y WWF Adena, organizaciones de la sociedad civil de distintos ámbitos sociales pero ocupadas en presionar al Gobierno español y al resto de administraciones para que cumplan sus compromisos. Hasta el momento no se han visto avances significativos por parte de los actores implicados para su cumplimiento. “La clave es que desde el Gobierno se designe un órgano de liderazgo y coordinación de la Agenda 2030, ubicado en Presidencia del Gobierno y que implique a todos los ministerios, comunidades autónomas y entidades locales”, asegura Carmelo Angulo, presidente de Unicef Comité Español. En esta misma línea, Juan Francisco Montalbán, embajador en Misión Especial para la Agenda 2030, anunció la creación por parte del Gobierno de un órgano interministerial para la implementación de la Agenda del Desarrollo. Constatando así que las críticas recibidas sobre el inmovilismo de estos dos años eran reales.

Los ODS (Objetivos de Desarrollo Sostenible) deben desarrollarse en España.La reflexión fue abierta por Ana Pastor, presidenta del Congreso de los Diputados, quien destacó que la pluralidad del parlamento es vital para debate público y para la conformación de un pacto transversal y universal. La Agenda 2030 aborda derechos que apuntan a la dignidad humana sin discriminación, en un mundo de paz y solidaridad. De esta forma, y aunque aún no se hayan dado grandes pasos, aseguró que el Parlamento es una institución clave en el diseño, gestión y evaluación de los ODS, así como un garante de impulso político, legislativo y presupuestario. La adopción de estos objetivos supondría una garantía para el bienestar de las personas y para vivir dentro de los límites de un planeta con recursos limitados. En España, por ejemplo, el 59% de los suelos tienen menos materia orgánica que el mínimo aceptable, por lo que su capacidad de producir alimentos es menor, su riesgo de erosión es mayor y necesitará más cantidad de fertilizantes y pesticidas para mantener la producción; y solo el 10% de hábitats y el 20% de especies tienen un estado de conservación favorable.

Estos problemas se relacionan con los ODS 2 (Nutrición y agricultura sostenible), 6 (Agua y Saneamiento), 12 (Producción y consumo sostenibles) y 15 (Biodiversidad terrestre), respectivamente. Juan Carlos del Olmo, secretario general de WWF España, lo tiene claro: “No podemos dejar pasar otra oportunidad para cambiar nuestro modelo de desarrollo hacia uno que respete los recursos naturales y los límites del planeta y que, a la vez, termine con la pobreza y la desigualdad. Debemos frenar la pérdida de biodiversidad y reducir la huella ecológica y para ello tenemos que descarbonizar la economía española y disminuir el consumo de recursos como el suelo y el agua”.

La pobreza se ha incrementado en España como resultado de la crisis y una de las principales razones ha sido el aumento de la desigualdad. En 2016, el 10% más rico tenía un 35% más de ingresos que el 40% más pobre. Y 2’7 millones de niños (el 32’9%) viven en situación de riesgo de pobreza o exclusión social. Nuestro país también se sitúa por debajo de la media de los países de la UE (el 1’7% del PIB) en inversión pública en protección social en infancia y familia, con un gasto del 0’6%. Esto dificulta la consecución del ODS 1, Reducción de la pobreza. “Las medidas dan prioridad a la lucha contra la pobreza e incorporan la necesidad de reducir la desigualdad, lo cual es totalmente relevante para combatir la pobreza. Además, la Agenda obliga a España a comprometerse para reducirlas no solo dentro de nuestras fronteras, sino fuera. Por ello, pedimos un compromiso del 0’4% de la RNB para Ayuda Oficial al Desarrollo en 2020, frente al 0’12% ejecutado en 2015”, ha sostenido Chema Vera, director de de Oxfam Intermón. “La Agenda supone una oportunidad única para incidir en la máxima protección de todos los niños y las niñas y una clara apuesta por un modelo social y político que ponga en el centro a los niños”, señala Angulo, presidente de Unicef España. “Garantizar el bienestar de la infancia es una condición esencial para alcanzar los ODS para todos”.

José Palacín (Senior de Economic Affairs Officer of the Sustainable Development and Gender Unit) y Michelle Gylles (Director del Sustainable Development Unit) destacaron la importancia de las alianzas entre actores públicos y privados, locales, nacionales e internacionales, creando foros y plataformas de aprendizaje mutuo donde se puedan establecer diagnósticos y valoraciones de la situación de forma integral. También los gobiernos locales, con Roberto Sánchez (Ayuntamiento de Madrid) y Leyre Madariaga (Gobierno Vasco)  ahondaron en la capacidad de acción que tienen los actores locales, que también ganan protagonismo, aunque destacaron la necesidad de que estas acciones locales se vean apoyadas por iniciativas en el ámbito nacional en el marco legislativo y político.