Realmente es un hecho notable el olvido al que se condenado a Ramiro de Maeztu. La mayoría de los españoles, incluso de cierta cultura apenas podrían decir nada de su vida y de su obra.

Portada del libro Recupeación de Ramiro de Maeztu, de Carlos Luis GalerónY a la hora de referirse a la Generación del 98 muchos se acordarían de Unamuno, de Machado, de Azorín o Baroja pero apenas nadie a Ramiro de Maeztu, a pesar de que fue el centro de ese grupo y el único que mantuvo en toda su obra aquel espíritu y aquella lucha.

Carlos Luis Galerón acaba de publicar en la editorial Club Universitario un libro titulado Recuperación de Ramiro de Maeztu. En él descubrimos que fue maestro de Ortega y Gasset, periodista de renombre, corresponsal en Londres, embajador en Argentina, miembro de la Real Academia, homenajeado en Nueva York, autor de obras importantes como Hacia otra España o La crisis del humanismo Una figura de prestigio que quiso ser periodista –aunque hubiera podido ser un autor literario- que dedicó su vida y su obra a pensar en una España que había que regenerar y no solamente desde el punto de vista económico sino sobre todo moral. Fiel hasta el final a sus ideas, se dejó matar literalmente por ellas.

Al contrario que en muchos autores, cuya biografía es apenas interesante, Galerón va desgranando en su libro la biografía de Maeztu, que condiciona en gran medida su pensamiento.

Libro documentado y minucioso, recupera –como dice el título- la figura de Maeztu para que nuestro país, tan dado a estos olvidos, vuelva a conocer y a valorar al líder de aquel grupo que surgió del final del Imperio y que se propuso, como él dijo ante su muerte, que los hijos de los que lo mataban fueran mejor que ellos.