Hace sol en la Plaza del Kasko. La primavera también ha llegado a la margen izquierda. Las campanas de Santa María, en Sestao, apenas se escuchan bajo el griterío de los críos que juegan en el parque infantil. La iglesia está sobre una pequeña colina que hay detrás del Ayuntamiento y de los juzgados, muy cerca del frontón y del campo de Las Llanas. Bajo uno de sus costados, la ría de Bilbao. Aquí me casé hace diez años.

Fecha: Domingo, 10 de abril. Tercero de Pascua. Campaña de Cáritas por el trabajo.

Lugar: Iglesia de Santa María, una de las cuatro parroquias que forman la Unidad Pastoral de Sestao (Vizcaya, País Vasco).

Celebración: Misa de la comunidad, a las 12:00. Los domingos también hay otra a las 11:00 en la parroquia del Sagrado Corazón y dos domingos al mes una para las familias a las 13:00.

El templo es del XVI, aunque tras el incendio de 1917 se reformó casi por completo. Es de una paradójica sobriedad acogedora. El altar está situado en el centro. Un ambón a cada lado y una pantalla en la que se van proyectando textos y fotos ayudan a seguir y enriquecer la celebración.

Está completamente lleno. Calculo que seremos unas 400 personas. La edad media es muy alta, casi todo son jubilados. Los más jóvenes, unas familias de inmigrantes. Africanos y latinoamericanos. Su presencia es casi testimonial y profética, como la del ciego que ocupa el primer banco y la señora que va en una silla de ruedas eléctrica.

Eucaristía en la Iglesia de Santa María (Sestao)

Eucaristía en la Iglesia de Santa María (Sestao)

Suenan las campanas cuando estamos todos dentro y la cantora ensaya la respuesta del salmo con el pueblo. Comienza la celebración con una monición de entrada. El cura es Txomin Perales, coordinador de la unidad pastoral creada en 1987 y cuyo equipo ministerial está formado también por una religiosa y cuatro laicos. Toda la celebración está muy cuidada. Utilizan el castellano a excepción del Santo y el Padrenuestro que toda la asamblea reza cantando en euskera. También participa el pueblo proclamando en voz alta la plegaria eucarística y el rito de la paz. De un modo natural, sin artificios, con madurez y serenidad. Comulgan casi todos.

[quote_right]La Comisión Económica explica que han conseguido el objetivo, que ya son una iglesia sostenible y autofinanciada.[/quote_right]El sermón es corto, directo y poniendo el Evangelio a ras de suelo. Durante ocho minutos Txomin explica la tercera aparición de Jesús resucitado enmarcándolo en la Jornada de Cáritas por el trabajo. Y comienza citando las implicaciones sociales del mensaje de Jesús recogidas por el papa Francisco en su Evangelii Gaudium: “La propuesta de Jesús es el reino de Dios, la justicia, la hermandad”. Nos tranquiliza diciendo que es normal la indignación por los papeles de Panamá, pero que cuando contratemos a alguien en nuestros hogares lo hagamos legal, con Seguridad Social. “Porque está bien indignarse por lo de los ricos, pero ser cristianos es ser justos y honestos en casa”.

La colecta es para los programas de empleo de Cáritas Bizkaia y al final de la celebración nos piden que nos sentemos para dar dos avisos. Sube Julián, de la Comisión Económica y explica que han conseguido el objetivo, que ya son una iglesia sostenible y autofinanciada. Y que quieren seguir racionalizando lo que tienen para compartirlo con los que no tienen. El segundo aviso es para recordar que el próximo domingo la Unidad Pastoral cumple sus primeros 25 años y que tras la misa habrá una comida popular. Y música. Y bailables. El cura Txomin pide que nos quedemos a cantarle a la Virgen en Pascua antes de darnos la bendición. Y me voy con la sensación de que esta Iglesia es mucho más grande que el templo en el que yo me casé.