Cuando escribo esta Mecedora hace apenas 24 horas que se ha emitido en la Sexta el programa de Salvados sobre “Machismo Mata”. Una vez más me ha sorprendido Jordi Évole por su buen hacer y por su seriedad tratando los temas.
En las redes sociales ha habido muchos comentarios, hasta llegar a convertirse en trending topic. La mayoría a favor, algunos en contra. Estos últimos critican que le haya dado voz a un maltratador o que haya dejado fuera muchos aspectos que tienen que ver con la violencia machista y no lo haya tratado en su totalidad. También critican el tono positivo del testimonio de Marina Marroquí, la adolescente víctima de su pareja durante ocho años. Ahora tiene veintisiete y ha superado ese periodo de su vida.

Ya lo he hecho en las redes, pero ahora me gustaría hacerlo aquí de una manera más sosegada. Llevo más de tres años colaborando con la Fundación Luz Casanova, donde se trabaja con mujeres y adolescentes víctimas de la violencia de género. La violencia en las adolescentes es un fenómeno que va creciendo desmesuradamente. En el programa que la Fundación tiene desde hace dos años se ha doblado el número de chicas atendidas. Hemos pasado de 54 casos en 2014 a 111 casos en 2015. Esto, seguramente, no es porque la violencia haya aumentado sino porque se está empezando a visibilizar este tipo de violencia en los adolescentes. Es muy difícil ser consciente de estas situaciones que, muchas veces, son invisibles porque empiezan siendo una violencia psicológica que no deja marcas externas, moratones o heridas visibles. Más tarde llega la violencia física y la sexual y, entonces, es más fácil ser consciente de lo que se está viviendo. Es por esto por lo que felicito a Jordi Évole y a su equipo por haber llevado a la pantalla el testimonio de Marina y, además, en la franja de mayor audiencia. Las jóvenes tienen que saber que de la violencia se puede salir, que no es la muerte el final del proceso, aunque para muchas desgraciadamente lo sea.

Charo Mármol habla de su trabajo con jóvenes maltratadas en la fundación Luz CasanovaEs difícil, lo digo por experiencia, encontrar a alguien que haya pasado una situación de violencia, esté recuperada y quiera contarlo. La mayoría de las mujeres hacen borrón y cuenta nueva y comienzan una vida que no tenga que ver con su pasado. Están en su derecho.

Dar un espacio a los maltratadores puede ser muy discutido, pero merece la pena que se hable de ello. ¿Los lanzamos a la pira y los quemamos para siempre? ¿Los metemos en la cárcel hasta que se pudran con el tiempo?

Personalmente creo que hay que hacerles reconocer su culpa, que paguen por su delito las penas necesarias. Sin embargo, también creo, como lo pienso con los terroristas o pederastas, que hay que hacer un trabajo con ellos para intentar reinsertarlos en la sociedad, si no es posible que sigan en la cárcel. Intentémoslo.

En cuanto a tratar el tema en su totalidad en una hora es algo complicado. ¿Cuántos son los factores que influyen en esta violencia? ¿La educación, los medios de comunicación, las leyes, las formas de relacionarnos hombres y mujeres…? Se puede decir que el programa no fue completo (ojalá haga una segunda parte) pero creo que nunca podremos decir que fue superficial, como he leído en algún comentario.

Siempre he pensado que en temas importantes -y este lo es- es necesario sumar más que dividir. Pues eso.