Metí la pata en Twitter a primeros del mes pasado. Dije que estaba muy contento con el formato renovado de alandar, aunque a mí no me habían renovado. No conseguí ser trending topic con ese comentario fruto de malosentendidos, pero sí recibí unas cuantas reacciones que, afortunadamente, no solo no se alegraban sino que me pedían que siguiera escribiendo esta columna. Así que explico que cuando decía “a mí no me han renovado” quería decir precisamente eso, que yo seguía fiel a este proyecto, a sus lectores y lectoras y a la Iglesia, movimientos, gentes y pueblos que representa. Tranquilos, pues, que -por ahora- no me voy. Llevo desde 2002 escribiendo esta columna, solo interrumpida en el otoño-invierno del 2007 cuando mi codo decidió darme un descanso forzoso y espero hacerlo muchos años más.

Pensándolo bien, sí he sido renovado: ¡mi columna es ahora horizontal! Ya no es columna sino basamento y cimiento y esto me da mucha alegría. Ya no escribo de arriba a abajo sino de izquierda a derecha (que nadie encuentre más significado en esto último, sigo fiel a mis ideas). Horizontalidad que me da mucha alegría y me lleva a pensar que este #Alandarenacido está alineado con eso que hace ahora 50 años los padres conciliares llamaron “los signos de los tiempos”.[quote_right]Este #Alandarenacido está alineado con eso que hace ahora 50 años los padres conciliares llamaron “los signos de los tiempos”[/quote_right]

Alandar es ahora más horizontal (si cabe) porque la Iglesia, con Francisco, también parece serlo o, al menos, da pasos en esa dirección, despojándose de oropeles y jerarquías, haciéndose más humana y cercana a la gente de a pie, con sus problemas, sus miserias, sus realidades, sus contradicciones. Alandar es ahora más horizontal porque las instituciones que representan a la ciudadanía (ayuntamientos, concejalías, gobiernos autónomos) tras el 24-M son más participativas, más accesibles, te tratan más de tú a tú. Vemos ahí rostros conocidos, caras amigas, buena gente que igual se sigue tomando una cerveza contigo mientras trata de administrar aquello que entre todos y todas le hemos encargado: el bienestar común.

Tortuga Lentilla 2.0 diseñada por Rogelio Nuñez pARTido#Alandarenacido es más horizontal porque los movimientos sociales, las ONG y las iniciativas de la ciudadanía se han reinventado, empujadas por el espíritu del 15M, potenciadas y a veces vigiladas por las redes sociales y acuciadas por la crisis, hacia organizaciones más agiles, transparentes, participadas y abiertas. Alandar se hace horizontal porque la economía cada vez es menos jerárquica, hay más y nuevas posibilidades de consumo colaborativo, producciones compartidas, monedas socializadas, finanzas participativas.

[quote_left]Alandar se hace horizontal porque la economía cada vez es menos jerárquica, hay más y nuevas posibilidades de consumo colaborativo[/quote_left]#Alandarenacido ha venido a nacer, por último, en un mes en el que, si bien seguimos acongojados y aturdidos por las cifras increíbles de personas desplazadas en Siria, en Oriente Próximo, en Grecia y los Balcanes y la aún más increíble falta de solidaridad de gobiernos europeos que subastan cuotas de refugiados (a mí cuarto y mitad, por favor) entre sus socios, no es menos cierto que la ciudadanía ha respondido con su red de ciudades acoge y su #refugeeswelcome. Ha venido a nacer en un mes que, tras comprobar que el fracaso de los Objetivos de Desarrollo del Milenio impuestos por una cumbre de Jefes de Estado hace ahora 15 años no ha sido para tanto, ve nacer los nuevos Objetivos de Desarrollo Sostenible, en el que se ha oído la voz de muchas organizaciones civiles y personas además de la de los de siempre.

Bienvenido sea, pues, este nuevo alandar en el que, más allá de colores, tipografías y secciones, se aprecia una ilusión renovada y un proyecto que sigue vivo. Ahora que lo pienso, ¿cómo se subirá la “Escalera al cielo” si ahora es horizontal?