Rajagopal lleva décadas organizando y formando a comunidades empobrecidas de la India para que se empoderen en la lucha por sus derechos desde la no violencia. Discípulo de las enseñanzas de Gandhi, este líder comunitario ha hecho de las marchas masivas a pie su seña de resistencia. Ahora quiere organizar una gran caminata que recorra la distancia entre Delhi y la sede de la ONU en Ginebra acompañado por un millón de sintierra. Será en 2020.

 

Un millón de personas caminando durante un año a través de dieciséis países, cinco de ellos en conflicto, para llegar hasta el corazón de las Naciones Unidas en Europa. Se dice pronto. No se trata de una nueva modalidad de deporte extremo ni del último reto viral lanzado desde las redes sociales. Es una marcha por la justicia global, por el desarrollo sostenible y contra la desigualdad y estará protagonizada por los últimos de la Tierra. Saben que se la van a jugar pero no hay nada que pueda echarles ya para atrás. La fecha está clara en el calendario: del 2 de octubre de 2019 al 2 de octubre de 2020. Ahora están socializando la propuesta de la caminata por medio mundo y comenzando a hacer ruido con su convocatoria.

Si les hablo de Rajagopal probablemente no tengan mucha idea de quién es la persona a la que me refiero. Sin embargo, en su India natal se le conoce en varios círculos como el “nuevo Gandhi”. Casi nada. Discípulo del histórico líder pacifista, Rajagopal ha hecho de la no violencia su filosofía de vida y su forma activa de lucha. A través de ella lleva décadas organizando a comunidades de las castas más bajas de su país para que sean ellas quienes reivindiquen sus propios derechos. No le ha ido mal. Mediante una estrategia que se basa en la solidaridad comunitaria, la formación y el empoderamiento de los más jóvenes, Rajagopal ha conseguido movilizar a decenas de miles de personas para poner contra las cuerdas al gobierno estatal sin dar un solo golpe ni romper un cristal.

Primero fue en 2007, con una marcha que movilizó a 25.000 personas a lo largo de 350 kilómetros para reivindicar derechos y tierra. Lo lograron. Animados por su éxito, cinco años después, convocaron una nueva marcha que en esa ocasión atrajo ni más ni menos que a 100.000 personas. 100.000 personas que caminaron bajo el sol, comiendo una vez al día y durmiendo en medio de las autopistas. Da igual, juntos son imparables. El ánimo que transmite Ekta Parishad, la organización que lidera Rajagopal desde los años 90 del siglo pasado, les hace invencibles.

De la necesidad a la oportunidad

Pero, ¿cómo se consigue una movilización de esas dimensiones durante tanto tiempo y desde una perspectiva no violenta? ¿Cómo el pueblo movilizado forma parte de su propio desarrollo dentro de esas magnitudes? Rajagopal lo explica desde la perspectiva del paso de la necesidad a la oportunidad. En las notas recogidas de su reciente visita a España para hablar de su próxima marcha, lo desarrollan así: “Cuando hablaban con las comunidades, estas se quejaban de que tenían que caminar muchos kilómetros para acceder a los recursos básicos como agua, madera, etc. También se quejaban de que tenían pocos alimentos y comían una vez al día y de que tenían que dormir muchos juntos en malas condiciones. Estas necesidades se vuelven oportunidades cuando se utilizan para una acción asumida voluntariamente por ellos: puesto que podían caminar muchos kilómetros, vivir con poca comida y dormir en el suelo, podían hacer una marcha hasta la capital para pedir políticas que mejorasen sus derechos de acceso a la tierra para cultivar”. Brillante.

Provocar la esperanza

Rajagopal hablando en una de las primeras marchas de Ekta Parishad. FOTO: Ekta Parishad

Rajagopal ha estado el pasado mes en nuestro país para hablar del Jai Jagat (“victoria del mundo”), la gran marcha que tienen prevista para 2020 y la primera que su organización encara desde una perspectiva mundial. Desde Alandar pudimos acercarnos a dialogar con él para conocer más de este reto que se prevé romántico e histórico. Toda una aventura en el horizonte próximo que puede suponer todo un punto de inflexión para la Humanidad. Ante tanta expectativa, merece la pena detenerse a pensar si, en esta ocasión, Ekta Parishad volverá a cosechar el éxito de anteriores convocatorias o las dificultades inherentes a una ruta que les obligará a pasar por países en guerra puede frustrar el éxito de la misión. “Creo que tendrá éxito porque, en último término, la marcha de 2020 intenta crear la esperanza de que no todo es tan malo o tan negativo en el mundo. Si lo intentamos podemos hacer algo para cambiarlo. Por lo tanto, los logros que buscamos no son solo materiales. Quiero decir, no tenemos una meta para decir: lo conseguimos. Los logros son mucha gente joven implicándose en el cambio, ampliando su entendimiento acerca de las acciones no violentas, enganchándose al debate mundial. Mucha gente que planifica, implicada en la toma de decisiones, se une al diálogo. Hay muchas áreas de cambio en las que va a incidir. Así que, si caminamos sinceramente desde ahora hasta 2020, creo que el impacto puede llegar a millones de personas. Como la larga lucha no violenta de Mahatma Ghandi tuvo un impacto en la vida de tantos. Las luchas de todos, lo sepamos o no, pueden impactar en la vida de millones de personas. Creo que Jai Jagat debería tener eso como objetivo. Debería impactar en la manera de pensar y la vida de un gran número de personas. De esa manera, lentamente, va llegando el cambio. Jai Jagat no será la última acción que cambie el mundo. Jai Jagat es una acción más en términos de llamar la atención de la gente y decir: “Mira, este tipo de desarrollo va a destruir el planeta. Cambia ahora si quieres sobrevivir”. Creo que tendrá impacto. Creará esperanza para los que vienen. Puede que entonces yo ya no esté, pero será otro quien lidere”.

El eco en los medios de comunicación

Ciertamente, ante el entusiasmo que desprenden las palabras y la mirada de Rajagopal, uno teme que en la planificación pueda haber algo de ingenuidad. Si uno de los objetivos es que esto remueva las conciencias del mundo, los poderes fácticos bien podrían silenciar la marcha para que no se sepa de ella. Sería tan sencillo como no darle la relevancia que de hecho una marcha así tiene. A fin de cuentas, llevan años organizándola y por estas latitudes aún no se ha escuchado mucho. Ante esto, surge una pregunta lanzada con el miedo de trastocar la inocencia de un líder transparente: ¿y si los medios silencian todo esto y no llega esta gran movilización hasta los hogares de Occidente? “Los medios no lo pueden silenciar. Quieren vender noticias, periódicos, canales de televisión. Si las noticias son interesantes, las cogen. Si alguien les sobornase, les diese grandes sumas de dinero y les dijese: “Mirad, el dinero que conseguiríais mostrando esto os lo doy”, en ese caso se podría silenciar pero creo que los medios de comunicación, en su mayoría, están constituidos por gente sensible. Puede que haya una minoría a la que no le importe lo que está pasando pero mi impresión es que hay mucha gente sensible, sensible y joven, esperando una oportunidad para escribir algo positivo, emocionante, algo que cambie vidas. Por lo tanto, estoy seguro de que los medios no nos van a ignorar, los medios se unirán a nosotros de manera evidente, para apoyar este proceso. También dependerá del hype que podamos crear. Si podemos crear un buen hype, los medios estarán encantados de sumarse. Si es un paseo simplemente, no les va a importar. Creo que es por eso por lo que estoy atravesando el globo y conociendo a tanta gente, para ver cómo los medios pueden ser atraídos, cómo los intelectuales pueden ser atraídos, los académicos, gente con dinero, los que toman las decisiones… Porque hay muchos actores en la sociedad y los necesitamos a todos para provocar un cambio. A menos que sea de toda la sociedad, no se puede provocar un cambio. El cambio debe venir de todos los puntos. Y este es el porqué de mi viaje, también para conocer gente de los medios. Si te tengo que contar mi experiencia de los dos últimos días en España, los medios han sido muy amables, muy positivos, muy progresistas. Lo han encontrado muy interesante. Por tanto, están escribiendo acerca del tema. Creo que respuestas similares surgirán en distintas partes del mundo. Creo que conseguiremos el apoyo de los medios en nuestra empresa”. Si conociera a algunos tertulianos de por acá…

En nuestro país

El plan está en marcha y diversos colectivos a nivel mundial quieren hacerse eco del mismo. En nuestro país la plataforma noviolencia2018 ha comenzado una serie de actos y reflexiones para sumarse a la marcha de Rajagopal y preparar el terreno de aquí a 2020. En el ánimo de hacer realmente global la protesta, se está diseñando una ruta alternativa que partirá de Marruecos para, atravesando las vallas de Ceuta y Melilla, llegar hasta la sede de la ONU en Ginebra a la vez que el millón de empobrecidos movilizados por Ekta Parishad.

De lograrse sin duda será histórico y dotar a la fecha del 2 de octubre de 2020 de un nuevo sentido. La mirada de Rajagopal está convencida de ello. Los pies de un millón de sintierra harán realidad su entusiasmo.